Vikingos en América

1. SAGAS DE VINLANDIA
Tal y como apuntan las sagas nórdicas, colonos escandinavos exploraron con éxito el extremo norte de la
actual Canadá desde sus asentamientos en Groelandia, a partir del siglo
X d.C.

 photo map.png
En azul viajes para colonizar
Groenlandia. En rojo, viajes de Vinlandia, principios del siglo XI. En
verde posibles viajes posteriores. Osprey – Elite 003
Las sagas de Vinlandia, dos textos
medievales del siglo XIII son la primera fuente escrita europea que
confirma la exploración de estas costas del nuevo continente.
En concreto se mencionan cuatro regiones, nombradas por su clima:
  • Groenland: “tierra verde”, es decir Groenlandia, una tundra donde solo crece la hierba.
  • Helluland: tierra de arroyos, o tierra de piedras planas, una tundra rocosa y despoblada. Seguramente la isla de Baffin.
  • Markland: tierra de bosques, es decir, la primera tierra arbolada
    encontrada. Una taiga o bosque de coníferas, seguramente la península de
    Labrador.
  • Vinland: tierra de viñedos, en referencia a un clima más cálido apto para las viñas. Muy posiblemente incluye al menos la isla de Terranova.
Las Sagas de Vinlandia conforman dos relatos:
  • Saga de los Groenlandeses, escrita hacia el año 1200.
  • Saga de Erik el Rojo, escrita hacia 1260.
Se trata de relatos de autor anónimo en
los que se mezclan ficción y realidad sobre hechos sucedidos dos siglos
antes, y que hasta entonces solo habían sido transmitidos oralmente.
Los estudiosos han tenido que recurrir a
datos científicos complementarios para establecer la mayor o menor
certeza de su contenido fantástico.
2. PRESENCIA EN GROENLANDIA

Reconstrucción de la iglesia vikinga
de Thjodhild en Brattahlid, Groenlandia suroccidental.
 
Hacia 985, un comerciante llamado Erik Thovaldsson apodado “el Rojo” y 25 naves
partieron desde Islandia hacia Groenlandia, pero solo llegaron a su
destino 14 de ellas sin incidencias.
En 986 la nueva colonia de Groenlandia tenía
fundados dos asentamientos (uno en la costa este y otro en el extremo meridional de la isla),
con un total de entre 3.000 y 5.000 habitantes. Al menos 400 granjas que
pueden datar de esta época han sido identificadas en Groenlandia por
los arqueólogos. En su apogeo la colonia tenía una diócesis en Gardar y exportaba marfil, cuerdas y productos agropecuarios. 
En 1261 la población aceptó el reino de Noruega, aunque mantuvo sus leyes locales en un clima de aislamiento. En 1380 la colonia pasa a la tutela del reino de Dinamarca. No fue hasta el siglo XIV que la colonia empezó a declinar, notándose síntomas del inicio de abandono hacia 1350, en el suroeste de la isla. En 1378 ya no hay diócesis en Gardar, el último registro escrito es un matrimonio en 1408.
Parece que en el siglo XV ya no quedaban
asentamientos permanentes en Groenlandia, aunque los estudios por
radiocarbono ubican los últimos rastros hacia 1430 con una variación de
15 años.
MOTIVOS DEL DESPOBLAMIENTO DE GROENLANDIA
El motivo de este despoblamiento es
seguramente un cambio climático que llevó a un ligero enfriamiento de
las temperaturas en el Círculo Ártico, endureciendo las condiciones de
vida de los habitantes. Otras hipótesis acusaban a la decadencia del comercio de marfil y otros productos.
Inicialmente se decía que los Inuits
habían empeorado sus relaciones con los vikingos lo que llevó a su
expulsión de la isla. Esta hipótesis ha sido bastante desmentida, aunque
ello no implica que no hubiera enfrentamientos ocasionales.
Fue el cambio climático, el aislamiento de Europa y la caída de la demanda de productos exóticos lo que llevó seguramente a este despoblamiento.
3. TUTELA DANESA DE GROENLANDIA
Pese al despoblamiento, Dinamarca siempre consideró Groenlandia como una posesión. La isla figura perfectamente cartografiada en los mapas posteriores pese al despoblamiento, aunque fue sencillamente olvidada. En el siglo XVII balleneros europeos recalaron en sus costas por primera vez en siglos.
En 1721, una expedición danesa no
encontró ningún habitante europeo en la isla, pero inició la
colonización danesa, con el objetivo de reafirmar sus pretensiones sobre
Groenlandia.
4. EXPLORACIÓN DE LA COSTA CANADIENSE
Según las sagas descritas, los vikingos
empezaron a explorar las zonas al oeste de Groenlandia, apenas algunos
años del establecimiento de los primeros asentamientos en la isla.
4.1 Leif Eriksson
En 986 otro comerciante islandés llamado
Bjarni Herjólfsson navegaba de Islandia a Groenlandia, con una flota con
unos 25 barcos llevando 400-700 colonos. La casualidad quiso que los vientos
atlánticos le desviaran de rumbo y tras tres días de navegación avistó
tierra al oeste.
Se dió cuenta de que aquello no era
Groenlandia pues avistó árboles y colinas, pero decidió no desembarcar y
se las apañó para llegar a Groenlandia con retraso, conforme había
planeado.
A su regreso, Bjarni describió lo que vio a Leif
Eriksson, el hijo de Erik el Rojo, y este tomó interés. Basándose en las descripciones, Leif tomó
una tripulación de 35 hombres y adquirió el mismo barco mercante knarr
que había usado Bjarni y partió en el rumbo indicado.
Leif bordeó las costas descritas (fue así
como fue dándoles los nombres descritos de Helluland, Markland y
Vinland) y estableció un campamento de invierno al que llamó Leifsbudir,
seguramente cerca del cabo Bauld, en Terranova, en 1001. Aquella tierra
esa muy diferente de Groenlandia, pues la tierra no se helaba
completamente en invierno y los ciclos noche-día eran mucho más
proporcionados que en Groenlandia.
Llegada la primavera Leif cargó toda la
madera que pudo en su barco y navegó de vuelta al asentamiento de
Brattahlid en Groenlandia.
4.2 Thorvald Eriksson
En 1004, el hermano de Leif, Thorvald,
navegó a Terranova con 35 hombres e invernó en el mismo campamento que
Leif, aprovechando las chozas que habían construdio sus predecesores.
Hasta el momento no habían visto ningún signo de vida humana, pero eso pronto iba a cambiar. En primavera o verano del año siguiente,
los hombres de Thorvald atacaron a nueve nativos que dormían en unas
canoas. Solo uno de ellos huyó y alertó a los suyos, que fueron en masa a
por los forasteros seguramente buscando venganza. 
Matizar que los vikingos llamaron a estos
nativos skraelings (“miserables” o tal vez “chillones”), una forma de
denominar a los no vikingos. Seguramente ya habían usado este apodo para
referirse también a los esquimales de Groenlandia y otros pueblos nativos sin
distinción.
Un buen número de canoas o botes de pieles fueron al encuentro del barco vikingo y Thorvald fue muerto de un certero flechazo que pasó justo por encima de la baranda de cubierta. Sus hombres no se desmoralizaron y
pasaron al menos otro invierno allí, con enfrentamientos esporádicos y
marcharon a la primavera siguiente.
¿Quiénes eran aquellos que atacaron a la
expedición? Probablemente algonquinos, los pobladores amerindios de lo
que hoy es Quebec.
4.3 Thorfinn Kalsefni
En 1009 Thorfinn Kalsefni o “Thorfinn el
valiente” suministró tres barcos con provisiones y entre 60 y 160
hombres y mujeres. Ahora sí con el objetivo de establecer un
asentamiento en las tierras descubiertas.

 
Leif Erikson avistando el nuevo continente americano, pintura de Christian Krogh (1893)
 

 La expedición llega a Leifsbudir con éxito, al igual que habían hecho las anteriores expediciones.

Los colonos se aprovisionaron de carne, madera y otros productos de la región. En este momento, Gutrid, la mujer de Kalsefni tuvo un niño llamado Snorri, seguramente el primer europeo nacido en América. Kalsefni también ordena construir una empalizada y fortifica el asentamiento, pasando allí el invierno.
No fue hasta verano que empezaron a emerger de los bosques un buen número de nativos, seguramente con la intención de comerciar. Un incidente con un toro doméstico traído por los colonos asustó a los nativos, que desaparecieron durante 3 semanas.
No tardaron en volver en sus botes de
pieles, ululando ruidosamente y con unas catapultas hechas de unas varas
de árbol, con las que dispararon a los colonos, que
retrocedieron desbordados.
En este caos, la hermanastra de Leif, Freydís Eiríksdóttir se hallaba embarazada y no podía retirarse tan rápido como sus compañeros. Freydís  cogió
una espada de un compañero muerto que había recibido una pedrada, y se hizo a sí misma un corte en el pecho con ella, asustando a los nativos, que huyeron despavoridos. Seguramente a
los hombres de Kalsefni les resultó cómica aquella visión, pero no
dudaron en elogiar a Freydis por su coraje.
Los
nativos o skraelings usaban contra ellos arcos, hondas y todo tipo de
armas arrojadizas, lo que para los vikingos era una forma cobarde de
luchar, al preferir estos el combate cuerpo a cuerpo. Eran armas hechas
de hueso, piedra y madera, pero muy bien empleadas.
Por lo
visto, los skraelings podían movilizar gran cantidad de guerreros en
poco tiempo y tenían un buen sentido táctico. Los vikingos nunca se
atrevieron a ir a descubrir y atacar sus bases, mientras que estos
nativos sí que les localizaron a ellos relativamente rápido.
Curioso para un vikingo llegar a la
conclusión de que por muy buena que fuera esa tierra, “sus vidas
estarían dominadas por el continuo miedo a ser atacado”, uno de los motivos que les
disuadió de persistir en sus esfuerzos colonizadores.
La división de los líderes vikingos
también tuvo mucho que ver pues al parecer Freydis mandó la ejecución de
varios colonos que discrepaban de la política a seguir en la colonia.
 photo vikings.png

Kalsefni y su grupo atacados por skraelings. Osprey – Elite 003.
 
EXPLORACIONES POSTERIORES
No se conocen más sagas registradas
posteriores a los hechos de la primera década del siglo XI. Pese a las
muy precarias evidencias no hay duda de que hubo viajes posteriores
desde Groenlandia. Por ejemplo un registro islandés de 1347 también
menciona la presencia de un navío groenlandés con 18 hombres a bordo que volvía
cargado con madera de Markland y se había equivocado de rumbo, al volver
a Groenlandia.
En 1978 el arqueólogo Peter Schledermann
encontró un trozo de cota de malla en la distante y asolada isla de
Ellesmere en pleno Ártico canadiense. Otros elementos encontrados fueron
clavos de hierro, piezas de cuchillo, etc. sabiendo que los Inuit desconocían la metalurgia.
Algunas figuras Inuit recuperadas en los yacimientos
mostraban lo que parecían individuos vestidos a la moda medieval
cristiana, una de ellas encontrada por la arqueóloga Deborah Sabo en la
isla de Baffin. La figura de madera con vago detalle muestra un hombre
vestido con lo que parece una sobrecota y una cruz cristiana grabada en
el pecho, datada en torno 1300.
En los años 60  y 70, investigadores canadienses
localizaron posibles signos de campamentos humanos sin identificar en Baffin (valle de Tanfield), Nunguvik,
isla de Willows y las islas Avayalik.
En 1999 la arqueóloga canadiense Patricia Sutherland observó cordeles e hilos vegetales diferentes a los empleados por los nativos en el Museo Canadiense de la Civilización. Estos objetos habían sido recuperados en los años 60 y 70 en la isla de Baffin y estaban mal catalogados, junto con otros muchos objetos que habían sido atribuidos a la cultura Dorset.
Estos hallazgos supusieron el inicio de las excavaciones en el valle de Tanfield en Baffin hacia el año 2001. Los cimientos de piedra de las construcciones tenían un parecido sorprendente con los de las viviendas groenlandesas e islandesas.
En 2012, el equipo de Sutherland recopiló gran número de piedras de afilar con partículas de bronce, cobre y hierro, metales totalmente desconocidos en la América precolombina. El área de los descubrimientos abarca los 1600 km de longitud.
Más recientemente Sutherland localizó un crisol para fundir bronce en el yacimiento de Nanook, al sur de la isla de Baffin en diciembre de 2014. El recipiente de piedra de unos 48 mm de alto se dató en torno al año 1000.
¿Estamos ante una desarrollada red comercial entre nativos esquimales y europeos? ¿Hubo mayor presencia medieval escandinava en Baffin y otras islas del ártico canadiense de lo que se piensa? ¿se puede hablar de alguna forma de asentamiento o puesto comercial al menos en la isla de Baffin?
Los motivos son bastante congruentes. Los comerciantes europeos deseaban obtener marfil y pieles, recursos en alta demanda en ese momento, mientras que a cambio podían aportar a los nativos de la cultura Dorset trozos de madera tallable y metalurgia.
Otro recurso secundario sería la madera de los bosques de Labrador, ya que Groenlandia es una tundra sin árboles, lo que obligaba a recurrir a mayormente piedra y tierra en las construcciones de los colonos. Por el contrario Islandia podía fácilmente abastecerse de madera directamente desde Escandinavia.
En resumen, no cabe duda de que los
pobladores escandinavos de Groenlandia comerciaron con distintos grupos esquimales inuits del ártico canadiense a lo
largo de su presencia en la isla.
5. ASENTAMIENTOS EN AMÉRICA
El escritor noruego Helge Ingstad y su
mujer Anne Steene atribuyeron a la isla de Terranova una porción de la
Vinland descrita en las sagas, y sus investigaciones en 1960 llevaron al
descubrimiento de la aldea vikinga en L’Anse Aux Meadows, Terranova,
Canadá. Muchos aseguran que este es el supuesto asentamiento llamado
Leifsbudir de las sagas.
El complejo datado del siglo XI d.C.
constaba de 7 casas estilo groenlandés e islandés de 20 m de largo cada
una con pasillo y varias habitaciones.
Es el único asentamiento vikingo
confirmado y catalogado hasta el momento . Un yacimiento de gran valor
arqueológico donde se recuperaron algunos objetos (como una fíbula),
restos de hogueras y demás indicios que no dejaban duda de la presencia
vikinga. Se especula que sólo estuvo poblado de 10-25 años y de manera estacional.
https://i1.wp.com/upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/68/Authentic_Viking_recreation.jpg/640px-Authentic_Viking_recreation.jpg

L’Anse Aux Meadows, Terranova,
Canadá.
 
Pero si esto era parte de Vinlandia…¿dónde están los viñedos?
La respuesta es sencilla, hacia el año
1000 el clima era más cálido en este lugar de lo que es ahora, lo que lo hacía más apto para cultivo. Fue precisamente el leve enfriamiento climático que duró hasta el siglo XIX lo que, como se indicó anteriormente, llevó
definitivamente a los escandinavos a abandonar Groenlandia hacia el
siglo XV.
6. GENES AMERINDIOS EN ISLANDIA
En un análisis rutinario se ha encontrado
en Islandia un linaje genético, el c1e de tipo mitocondrial (se hereda
de la madre) y característico de los pueblos amerindios y del este de
Asia. Las cuatro familias que lo portan no presentan evidencias de matrimonios con extranjeros posteriores al siglo XVII.
Como la isla quedó prácticamente aislada
desde el siglo X, la hipótesis más factible es que estos genes
correspondiesen a alguna mujer amerindia que fue llevada desde América
por los vikingos cerca del año 1000.
Y es que…paradojas de la vida, cuando todo
el mundo se aprestaba a buscar algún indicio de gen nórdico en indios
americanos, para intentar reforzar la presencia vikinga en el
continente, resultó ser que se halló justo lo contrario.
FUENTES

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