La gesta del 2 de mayo de 1808: capitanes Daoíz, Velarde y teniente Ruiz:

1.INTRODUCCIÓN

Con motivo del ya próximo aniversario del 2 de mayo, dedicamos una publicación a los héroes de aquel día, en su sacrificio más allá del deber.

Luis Daoíz y Torres (sevillano y veterano de la guerra de Rosellón), y Pedro
Velarde y Santillán (cántabro) eran dos capitanes españoles de artillería de ideas ilustradas que se
unieron al levantamiento popular del 2 de mayo contra los invasores
franceses, dirigiendo la defensa del cuartel de Monteleón (en el actual barrio de Las Maravillas, Madrid).

Durante los sucesos del 2 de mayo de
Madrid, los mandos militares españoles y sus 5.000 efectivos permanecieron pasivos en general,
siguiendo órdenes del capitán general Francisco Javier Negrete, de
encerrarse en sus cuarteles y no intervenir. Sin embargo un puñado de soldados marcaron la excepción, haciendo de su sacfrificio un ejemplo para muchos otros patriotas españoles de la Guerra de la Independencia.

2.ANTECEDENTES

 Con el pretexto de invadir Portugal y por mediación del ministro Godoy (Tratado de Fontainebleau de 1807), un contingente de hasta 80.000 soldados franceses penetran en España sin disparar un solo tiro, mientras Carlos IV y su hijo Fernando (enemistados y en disputas por el trono de España) eran retenidos en Bayona. La mayoría de estas fuerzas francesas, en lugar de dirigirse a la frontera portuguesa se disponen en posiciones estratégicas de nuestra geografía. No hay oposición pues el vacío de poder dejado por el ausente rey es total. Pero el mayor despropósito fue la llegada del mariscal Murat al mando de un gran ejército de 40.000 hombres a la capital, Madrid, ocupándola de facto. Esto causó el recelo más que fundamentado de la población, ante un posible complot francés para invadir el país desde dentro.

El 27 de abril, el mariscal Murat exigió a la junta de gobierno española la entrega de los infantes Maria Luisa y Francisco de Paula (los únicos miembros de la familia real fuera de control francés en ese momento). El 1 de mayo la muchedumbre vio como los sacaban escoltados en carruaje fuera de palacio y esto fue la gota que colmó el vaso. Los granaderos franceses abrieron fuego contra una muchedumbre encolerizada para dispersarlos, pero lejos de ello se extendieron los disturbios por todo Madrid como la pólvora.

3.OCUPACIÓN DEL CUARTEL

Cuando se produjeron los primeros ataques
de los soldados imperiales contra el pueblo madrileño, Luis Daoíz se
encontraba al mando del Parque de Artillería de Monteleón, con solo 4
oficiales, 3 suboficiales y 10 soldados como única guarnición. En el
cuartel se hallaba un destacamento de 80 soldados franceses enviados por
el mariscal Murat para comprobar que no se fabricase más munición de la habitual.
Por su parte el capitán Pedro Velarde
había desconfiado meses antes de los franceses y estaba pendiente de sus
movimientos, conspirando secretamente para sublevarse contra ellos. Ese día por la mañaba, tras una visita a sus jefes en la
junta superior, y junto con algunos simpatizantes consiguió que el
coronel de un cuartel de Voluntarios del Estado le entregara el mando de
la 3ª compañía del 2º batallón, con 33 hombres y 2 oficiales (uno de ellos es el teniente Jacinto Ruiz), y acude
con ellos al parque de artillería. Velarde y Ruiz pese a sus muy limitados efectivos logran poner bajo arresto a la
unidad de artillería francesa que se encontraba en el parque y abrieron
las puertas a los paisanos exaltados que se movían por las inmediaciones,
aclamándoles y gritando proclamas contra los franceses.

4.DEFENSA DEL CUARTEL

Tras una tensa conversación entre Daoíz y
Velarde, el primero se debatió entre obedecer las órdenes de
acuartelarse y las demandas de su compañero de luchar contra los
franceses. Ambos optaron por proveer de armas al pueblo y aprestarse a
la defensa del parque.
Velarde organizó la defensa del parque
con unos 120 paisanos y los soldados de infantería y artillería,
distribuidos en secciones al mando de los oficiales que les acompañaban.
Daoíz se situó en la puerta del parque
dirigiendo una batería de cuatro cañones, municionados con botes de
metralla, y manejada por oficiales y paisanos. Gracias a la disposición
de dicha batería lograron frenar las diferentes cargas de la infantería
francesa, causándoles cuantiosas bajas. La columna francesa pretendía tomar el
parque por las aledañas calles de Fuencarral y San Bernardo.
La lucha en este cuartel duró unas tres horas. Resistiendo sus defensores frente a fuerzas diez veces superiores hasta que las municiones empezaron a escasear. En uno de estos asaltos el teniente Ruiz es herido en un brazo.
Ante la obstinada resistencia de los poco
numerosos, pero bravos militares españoles, apoyados por el pueblo,
el mariscal Murat envió al general Joseph Lagrange para vencer la resistencia del
parque con tropas de caballería e infantería reforzadas con cuatro
cañones. Pero milagrosamente fueron rechazadas nuevamente por la batería de la puerta
del parque, apoyada por las descargas de fusilería de los soldados y los paisanos
situados en los muros, dirigidos por Velarde. Lagrange necesitó reunir
2.000 infantes para posibilitar el asalto definitivo al parque.
Pedro Velarde fue el primero en caer
durante esta lucha, de un balazo a quemarropa en el corazón por parte seguramente de un voluntario polaco en el ejército francés. Aunque herido en un muslo, Daoíz intentó seguir con la defensa, mientras que Ruiz recibió un balazo que le atravesó desde la espalda, lo que le deja incapacitado para seguir luchando.
Defensa del Parque de Artillería de Monteleón y muerte de Pedro Velarde y Santillán, óleo de Joaquín Sorolla.
File:Defensa del Parque de Artillería de Monteleón.jpg
Al rato, llega el marqués de San Simón, con su uniforme de capitán general logró abrirse paso hasta allí. Pretendía intentar detener aquella matanza, ofreciéndose a reducir
a la obediencia a quienes aun resistían dentro del parque de
artillería. Cesan así disparos y gritos y comienzan las tensas negociaciones, mientras se
disipa la humareda el general Lagrange exige la rendición inmediata de
los defensores. Confusos por la situación los supervivientes
entregan las armas y son declarados prisioneros los últimos defensores
del parque de Monteleón.
Lagrange sable en mano y apuntando con
este a Daoíz le llama traidor despectivamente en francés. Daoíz que
entendía el idioma del gabacho, no toleró semejante insulto e injuria y atravesó con su sable al general Lagrange, que
fue retirado por sus ayudantes para sanar las heridas. En la confusión, varios granaderos franceses
acometen al agresor por la espalda y lo traspasan salvajemente a
bayonetazos. Después de este suceso, Daoíz fue trasladado herido de
gravedad a su domicilio en la calle de la Ternera, número 12, donde
falleció horas más tarde.
Daoíz fue enterrado en la iglesia de San
Martín esa misma noche junto a Velarde y otros soldados españoles,
aunque sus restos serían posteriormente trasladados. Finalmente en 1840
se ubicaron en el monumento de los héroes del 2 de mayo.
Por su parte el teniente Ruiz, fue encontrado moribundo después del combate por unos paisanos al retirar los cadáveres, siendo evacuado clandestinamente a la casa de una dama llamada María Paula Variano. Allí fue atendido improvisadamente de sus heridas. Todavía convaleciente y desoyendo a su médico, fue voluntariamente trasladado a Badajoz. Allí se une al ejército de Extremadura, donde fue ascendido a teniente coronel y recibe el mando de las Guardias Valonas. Pero las secuelas por las heridas recibidas y una enfermedad hacen que muera el 13 de marzo en Trujillo, sin llegar a cumplir los 30 años.

5.HOMENAJES

En 1852 Sevilla colocó una placa a Luís
Daoíz en la plaza de La Gavidia, donde estuvo su casa. En 1889 se erigió
un monumento en su honor en dicha plaza.
Los dos leones de bronce que adornan la
entrada principal del Congreso de los Diputados reciben los nombres de
Daoíz y Velarde en honor a ambos militares españoles. Los leones fueron
fundidos en la Maestranza de Sevilla con metal de los cañones capturados
al enemigo en 1886 en la guerra de África.
La puerta de entrada del desaparecido cuartel de Monteleón ahora forma parte de un monumento a ambos capitanes.
Adicionalmente, existen calles que llevan sus nombres en un buen número de ciudades españolas.

6.RELIQUIAS

Las atribuidas casaca de Daoíz y sudario de Velarde se conservan y exponen actualmente en el Museo del Ejército y han sido sometidos a una intensa restauración. Las prendas mortuorias fueron recuperadas en 1814 de las urnas reservadas a ambos héroes custodiadas en el Alcázar de Segovia. Para más información:

7.OTROS HÉROES

 Otros héroes militares distinguidos del cuartel de
Monteleón además de Daoíz, Velarde y Ruiz fueron los alféreces de fragata Juan Van Halen
(herido) y José Hezeta. Eran dos oficiales de marina que ayudaron a armar y coordinar a los paisanos que se les unieron bajo su mando a defender Monteleón.

7.FUENTES Y REFERENCIAS


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