El Soldado que lucho en la Segunda Guerra Mundial con una Espada Medieval y un Arco

El Soldado que lucho en la Segunda Guerra Mundial con una Espada Medieval y un Arco

El teniente coronel John Malcolm Thorpe Fleming “Jack” Churchill, ( 1906, 1996), apodado “Mad Jack”, fue un soldado británico que luchó a lo largo de la Segunda Guerra Mundial armado con un arco flechas y una Claymore (espada medieval)



 Él dijo una vez “cualquier oficial que entra en acción sin su espada no está bien vestido”. 

“Mad Jack” Teniente Coronel John Malcolm
Espada Escocesa Claymore

Poco se sabe acerca de la juventud de Churchill, salvo que se graduó en la Real Academia Militar Sandhurst en 1926 y que, a los 20 años, fue destinado a Burma.
Churchill abandonó el ejército una temporada, en 1936 y se marchó a Nairobi, donde trabajó como editor de un diario, como modelo, gaitero y como extra en películas como El ladrón de Bagdad y Un yanqui en Oxford, en las que hacía de arquero. Al final de esa década, su obsesión por las gaitas era tal que acabó obteniendo el segundo puesto en una competición de gaitas en el Tattoo, en Aldershot, lo que armó cierto revuelo, al haber derrotado un inglés a tantos escoceses. Al año siguiente, su afición al tiro con arco le granjeó un premio en el Campeonato mundial de tiro con arco, en Oslo.

Churchill volvió al ejercito nada más que Polonia fue invadida.
En mayo de 1940, Churchill y su unidad, el Regimiento de Manchester, emboscaron a una patrulla alemana cerca de L’Epinette, Francia. Churchill dio la señal de ataque reduciendo a un  “Feldwebel”      ( sargento ) con sus flechas de púas, convirtiéndose en el único soldado británico que ha derribado a un enemigo con un arco en el curso de la Segunda Guerra Mundial.

Churchill fue el segundo al mando de Comando N º 3 en la Operación Tiro con Arco , un ataque a la guarnición alemana en Vågsøy , Noruega el 27 de diciembre de 1941. Por sus acciones en Dunkerque y Vågsøy, Churchill recibió la Medalla Militar.
Quizás lo más impresionante hazañas militares de Churchill llegó a principios de 1942. Se afirma que él y otros cinco comandos reducieron un puesto conjunto alemán de alrededor de 300 hombres. La misión les llevó tres semanas, tiempo en el que se escondieron en la densa maleza que rodea el puesto de avanzada y sobrevivieron con una dieta de Marmite y salami.

Mad Jack Desembarcnado con su Espada Medieval

En julio de 1943, como oficial al mando, dirigió los Comandos de aterrizaje en Catania en Sicilia, con su Espada Medieval Claymore colgando alrededor de su cintura, su arco, sus flechas en torno a su cuello así como su gaita bajo el brazo. Esto se repitió una vez más en los aterrizajes en Salerno.
Él recibió la Orden al Servicio Distinguido por dirigir esta acción en Salerno.

Jack Malcolm Thorpe

En 1944, Churchill fue destinado a Yugoslavia para prestar apoyo a las fuerzas de Josip Broz Tito. Allí dirigió un asalto frontal contra una torre muy bien defendida en Brač. Al frente del ataque, entre el fuego de las ametralladoras y los morteros, él y otros seis soldados lograron burlar al enemigo y alcanzar su objetivo. Tras vaciar hasta el último cargador que llevaba encima, miró a su alrededor y se dio cuenta de que era el único que quedaba en pie, y allí permaneció, tocando “Will Ye No Come Back Again?” con su gaita hasta que los refuerzos alemanes lo derribaron con una granada.


Poco tiempo después logró escapar, escurriéndose por debajo de una alambrada y trató de recorrer los 200 kilómetros de territorio nazi que le separaban del Mar Báltico. Lo capturaron a pocos kilómetros de la orilla y fue trasladado a otro campo, esta vez en Italia. Como cabía esperar, Churchill escapó en 1945, aprovechando un apagón. Caminó unos 160 kilómetros y usaba una lata oxidada que había robado para cocinarse unas cuantas hortalizas que había “liberado”, según decía, de los campos nazis. Finalmente, dio con un regimiento estadounidense en Verona y logró convencerles de que era un oficial británico.

Si bien es cierto que su equipo podía parecer un tanto desfasado, le resultó de gran utilidad en combate. “Tanto el espadón como el arco largo podían ser armas sumamente efectivas en las circunstancias apropiadas”,“Es posible mutilar y matar con ambas armas”. Basándose en las imágenes que existen de Churchill, se cree que utilizaba un arco ligero cuyo peso no superaría los 18 kilos, muy inferior a los 45 de los arcos medievales o a los 80 de los actuales.  “resultaba más fácil impactar a los soldados alemanes de la Segunda Guerra Mundial que a los hombres del Medievo, equipados con pesadas armaduras. Por tanto, no era necesario usar un arco pesado”. Los cazadores actuales aseguran que con un arco de unos 30 kilos se puede derribar fácilmente un ciervo a menos de 20 metros. Esto demuestra que estas armas siguen siendo mortíferas en la actualidad. Además, tiene la ventaja añadida de ser un arma muy silenciosa.

El equipo de Recreación Medieval

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